El vídeo es de una de las canciones más bonitas de la galaxia. Anthony canta "If it be your will" de Leonard Cohen.
A petición del amigo Escalambrujos, para que vea que soy una corresponsal veloz y porque me muero de ganas de contarlo cuando todavía me dura la emoción del concierto que acabo de ver, os hago la crónica:
Llego al anfiteatro media hora antes. Sola y contenta porque sé que lo que voy a escuchar me va a mecer como una nana, me va a hacer sentir como ver la nieve cayendo lentamente desde la ventana.
Antes de que empiece el concierto veo a un amigo muy querido que también viene solo. No habíamos quedado, pero en lo que este concierto significa somos compañeros de viaje y su presencia a mi lado me reconforta y me arropa, como lo hace esta música. Al poco veo a dos amigas,compañeras de fatigas de muchos años en furgonetas de bolo. Me recuerdan que dentro de un rato es mi cumpleaños y me emociono como una cría al ver que se acuerdan. Vamos todos muy abrigados porque ha llegado una noche de invierno inesperada y he tenido que ponerme toda la ropa de otoño que me regalaron ayer las chicas en la cena.
Aparece la orquesta Milano en una puesta en escena que ya no puede ser más elegante. Sobre ellos, se proyecta en una pantalla una imagen que no puedo dejar de mirar en todo el concierto. A veces creo que es una pluma, unas alas, una estrella o un trozo del lomo de mi gata Nati, que es blanca y gris. Al final creo que son muchos caminos que se cruzan en un paisaje nevado. Como nuestras vidas. Como el destino.
Anthony sale a escena como es él, con sus trapicos deshilachaos y su cuerpo serrano. Mi amigo y yo comentamos a la vez cómo de un tipo tan raro puede salir una de las voces más bonitas de este siglo.
Y una canción tras otra nos transporta a otra dimensión.A mitad del concierto le hago el resumen a mi amigo:"Con este hombre me pasa como con Leonard Cohen. Que cuando cantan no sabes si rezan o si follan, o las dos cosas". Me sonríe y me dice que es una buena definición.
Añado: "Esta gente está cantando pero está en otro sitio. Se van" No sé dónde se van pero entiendo un poco mejor a Rilke cuando canta a los ángeles y a San Juan de la Cruz:
Buscando mis amores
iré por esos montes y riberas;
no cogeré las flores,
ni temeré a las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.
Las canciones de Anthony, como las de Cohen (estoy pensando concretamente en Hallelujah cantada por Jeff Buckley. Escuchadla ya mismo), son a la vez una plegaria, una declaración de amor descarnada, una nana, una acción de gracias, una súplica, un susurro a las estrellas, un grito en la cima de una montaña, el sonido de un arroyo y una noche en alta mar.
Supongo que tratar de explicarlo nos llevaría a decir lo mismo que decían los místicos.Vivir lo inefable.La belleza de lo que no se puede contar porque se escapa a nuestro entendimiento. El silencio de la nieve. El baile de las estrellas. El río que nos lleva.
Como diría mi jefe de estudios: Chicos, así da gusto.
viernes 12 de septiembre de 2008
If it be your will (Si es tu voluntad)
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3 transeúntes:
Plas, plas, plas, plas, genial.
Joder,casi me emocionas tú más que el Hagerthy.
Me he quedado despues de este concierto como cuando vi Mi vida sin mí, con una sensación de vacio o de haber estado llorando todo el día sin haberlo hecho.
Bueno que copio toda tu entrada directamente en mi blog, ya aclararemos lo de los royalties en otro momento y me piro al sobre que mañana tengo guardia en el curro y estaba esperando tu crónica.
Buenas noches.
Por cierto, felicidades por el cumple.
felicidades, Ana, y gracias por contar lo del desastradico genial este así de bien. Un besote, Patro.
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