viernes 25 de julio de 2008

Refranes del mar

Últimamente me estoy volviendo un poco Sancha Panza, y ya van varias personas que me advierten de mis agarraderas al refranero español, ese mismo que nos brinda perlas como "Piensa mal y acertarás" o "Cree el ladrón que todos son de su condición". Malos farios aparte, he encontrado una referencia en el blog de poesía infantil y juvenil de la biblioteca de Cocentaina sobre unos libros de refranes marineros de mucho gustar. Aquí se los dejo y esperamos utilizarlos en próximas conversaciones, que estamos muy filosóficos en estos tiempos.
* La ilustración procede del mismo blog, que las tiene muy bonitas.

A barco nuevo, capitán viejo.
A bordo no hay más cuerda que la del reloj.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
A clavo ardiendo, se agarra el que se está hundiendo.
A golpe de mar, pecho sereno.
A la mar me voy, mis hechos dirán quién soy.
A norte joven y a sur viejo, no les fíes el pellejo.
Agua a la entrada de la luna, o mucha o ninguna.
Alba roja, vela moja.
A mucho viento, poca vela.
A navegar el marino y a sembrar el campesino.
A piloto diestro, no hay mar siniestro.
Aprovecha la racha, que viene escasa.
A tal patrón, tal marinero.
Aunque la mar sea honda, echa la sonda.
Cada palo que aguante su vela.
Carga la nao trasera si quieres que ande a la vela.
Cielo rojo al amanecer, el mar se ha de mover.
Con más mar, más vela.
Cuando agua venga antes que viento, prepara aparejo a tiempo.
Cuando la vela azota el palo, malo.
Cuando sopla norte oscuro, quédate al abrigo de cabo seguro.
Delfines que mucho saltan, viento traen, y calma espantan.
De la carta al timón, al revés la corrección.
De navegar apercibido, nadie se ha arrepentido.
De remeros novatos, boga ranchera.
Deberás amarrar pensando que has de desamarrar.
Después de perdido el barco, todos pilotos.
Donde hay patrón, no manda marinero.
Ea, ea, que el que no embarca no se marea.
*Tenéis más refranes en la página de los marinos mercantes.

lunes 21 de julio de 2008

Urbanidad y buenas maneras


El día que empiece a contestar a estos comentarios igual me condenan al ostracismo en esta ciudad.En fin, todos tenéis este tipo de comentarios de los listos y todos los hacemos, así que hay café pa tós:
- Qué envidia vivir en un pueblo, estarás super-tranquila
Respuesta real: (Comodín acuñado por Aloma: No, si, ya, ya...) Pues sí, no me quejo, es una experiencia y aprendes muchas cosas.
Respuesta mental: Vete tú, vete tú, a ver si aguantas una semana sin pasarte por la Zara o pudiendo elegir dónde vas a cenar o tomarte unas cervezas (sin menospreciar al pub “Las Grecas” de Iniesta. Todo glamour).Hay que joderse.
- Encontrar a alguien está bien, pero la búsqueda también puede ser divertida
Respuesta real: No, si, ya, ya…hace tiempo que no busco, además estas cosas te las encuentras en el momento en el que dejas de buscar. Y sí, claro, la búsqueda puede ser divertida.
Respuesta mental: La búsqueda no me hace ni p*** gracia más que cinco o seis años después de perder de vista a los exploradores (y en algunos casos más que gracia terror atávico). Me quedo pa´l arrastre y me lo tienen que aguantar los amigos, pobres míos. Hay que joderse.
- No hay malos alumnos, hay malos profesores
Respuesta real: No, si, ya, ya…Claro, todos los niños son genios en algo, aunque sea en dar por el saco. Ya lo decía Roald Dahl: “todos los niños poseen una brasa. Pero alguien debe encender el fuego”.
Respuesta mental: El que enciende el fuego acaba muchos días más quemao que el cenicero de un bingo. Y eso que no tengo coche, que se lo cuenten a una amiga, rueda pinchada y coche rojo recién estrenado decorado todo él en gris spray el primer trimestre. Hay que joderse.
- Si es que los niños no leen. La culpa es de los maestros.
Respuesta real: No, si, ya, ya…Claro, hay que tener un buen profesor de lengua que te inculque el amor por la lectura. Es fundamental.
Respuesta mental: ¿Me puedes decir los libros que te has leído en los últimos seis meses? ¿Y a los catorce años?. Hay que joderse.
- Es que hoy en día las solteras vivís fenomenal.
Respuesta real: No, si, ya, ya…la libertad y la independencia cada día las valoro más y poder tener la casa hecha un fistro e ir con el pijama guarro y una pinza en la cabeza.
Respuesta mental: ¿Me puedes decir cuándo fue la última vez que fuiste a beberte una cerveza tú sólo/a? ¿En la última gripe, te arrastraste tú sólo hacia el Ibuprofeno y el caldo? Hay que joderse.

Muchas gracias amigos y vecinos que me soportáis y nunca-nunca me haréis estos comentarios. Sois la sal de la vida, y el azúcar y el Ibuprofeno.

domingo 20 de julio de 2008

Para una que se queja de que no actualizamos y no puede leer novedades en el despacho.

miércoles 9 de julio de 2008

De Velocidad de crucero (2007). La Costa Brava

Háblame cuando me abraces,
cuando me falte valor,
sólo háblame.
Háblame por la mañana,
cuando haga frío en la calle,
háblame.
Háblame en la oscuridad,
cuando no pueda más,
cuando el miedo ahogue mi voz
y quiera abandonar.
Háblame en un acto de fe,
di que estamos bien.
Los fantasmas van a por mí,
vienen a por mí.
Yo no sé hablarte a ti,
al menos no como tú lo haces.
Háblame cuando me abraces,
cuando me falte valor,
sólo háblame.
Háblame por la mañana,
cuando haga frío en la calle,
háblame.
Háblame en la oscuridad ...
Qué triste es ver sufrir a gente que quieres porque alguien se ha ido mientras dormía. Dulcemente, pero con tantas cosas por hacer que da vértigo pensarlo.
Sergio Algora era muy amigo de gente a la que quiero mucho. Yo apenas lo conocía, pero cada vez que estuve con él me regaló algo: una vez fueron unos de sus libros, otro día unos discos (incluso para un amigo mío que él no conocía), otro día más libros (quería regalarme unos para mis alumnos,pero esto ya será imposible). Otro día me regaló el estor de la ventana del Bacharach y quería que me lo quedara para proyectar películas. Y también me regaló la presencia de un amigo muy querido, que ahora lo es de los dos.
El verdadero regalo era él y su generosidad. Y todo el amor que le tienen los que le rodeaban.

martes 8 de julio de 2008

Sugerencias de lecturas piscineras: Va de poesía.

La foto la he tomado prestada de aquí.
Para mi Vecino, lector avezado en las lides poéticas, la poesía es como un chupitillo, como dice él, que hay que tomar de vez en cuando. Siguiendo este consejo voy a hacer dos sugerencias para cuando estéis al solaz y dejéis de intentar ir a ver el pabellón de España.
Primero, voy a recomendar un chupito que sería lo más parecido al orujo de hierbas que la gente (yo no acabo de encontrarle la gracia) se toma a modo de digestivo después de comer. O sea, ese Ruavieja con el que te obsequian los mesoneros y venteros (Según mi Vecino:-Échame otro Rubalcaba de esos). Estoy hablando de la lírica tradicional, que tan buenos momentos nos da.

Cantos rodados de sabiduría de siglos. Un ejemplo. Después de intentar entender y explicar una escombrera emocional, nos encontramos con lo que queríamos decir condensado en cinco frases. ¿Se puede decir más claro?:
"Me pides serrano
que no te quiera.
Pero la veredita,
de tu casa a la mía
no cría hierba"
No, no se puede decir más claro.
Tenemos la variante erótico-festivo-mística:
"No me las enseñes más,
que me matarás.
Estábase la monja
en el monasterio,
sus teticas blancas
de so el velo negro.
Más,
que me matarás"
(Diego Sánchez de Badajoz)
El modo haiku:
"Porque duerme sola el agua
amanece helada"

(B.N.M.)
O el romanticismo de toda la vida:
"Si los delfines
mueren de amores,
¡triste de mí!
¿Qué harán los hombres
que tienen tiernos
los corazones?
¿triste de mí!
¿Qué harán los hombres?"
Esta poesía siempre "deleita" y te sorprende muchas veces en su picardía. Esto me recuerda a algo que leí en un artículo de Rafael Reig que me pareció muy divertido:
"Mi axioma siempre fue el mismo: no se enseña nada, porque todo lo que vale la pena hay que aprenderlo. Mi función como profesor no era tanto enseñar, sino estimular a los estudiantes para que ellos aprendieran por su cuenta. Me veía como un actor, representaba sobre la tarima la asignatura, les seducía, les desafiaba, a ratos les divertía, y nunca les engañaba: no se aprende sin esfuerzo. En mi primera clase, en el Blas de Otero de Aluche, me tocó La Celestina, un texto árido para Los Asesinos (así llamábamos a los de 2º de BUP en el camerino o sala de profesores). Les dije: para mañana, demostrad, con citas del libro, que Calixto es eyaculador precoz. Asesinos había a los que tuve que explicarles qué era eso. Al día siguiente todos se lo habían leído entero. El resto fue cuesta abajo. Y le aseguro que aprendieron mucho. Y yo también".

La segunda sugerencia es un chupito más sofisticado. Karmelo C. Iribarren. Qué bueno es este tipo. Un libro: La ciudad, Editorial Renacimiento (Empiezas a comprarlos y no puedes parar. Tendréis toda la colección en El Estudiet). Dejo una muestra a ver si lo seguís leyendo y comentamos.
LA LEVE SOMBRA
La leve sombra que proyectas

sobre la sábana recién inaugurada
es un país tranquilo, acogedor,
donde se hospeda
-por pura complacencia-
toda la luz del mundo.

sábado 5 de julio de 2008

El reino del revés

Sí, esta señora tan maja es Gloria Fuertes
Pues ya estamos en casica. Como intento hacer en verano, me pongo deberes para intentar saber un poquillo más de un tema, que suele ser algo totalmente inútil e intrascendente, pero que nos hace pasar mejor la canícula y este año, los ratos que no estamos deambulando por cualquier pabellón de mala muerte.

Este verano, después de mi curso de la UNED de literatura infantil y juvenil, le ha tocado a ese gran desconocido: la poesía y las canciones para niños. En nuestro país hay dos grandes referentes: para la primera, Gloria Fuertes (¿Hay poesía para niños después de Gloria Fuertes?), para la segunda...¡¡¡los payasos de la tele!!!. Ya saben: Eran dos tipos requetefinos, no me importa porque llevo torta... Es curioso porque casi todos los españoles coincidimos en el valor ético y estético de estos dos referentes de nuestro tiempo.

En otros países no sé cómo irá el tema (ahí estamos buscando testimonios), pero en América Latina cuidan bastante a sus poetas y cantantes para niños. Hoy vamos a hablar de dos mujeres maravillosas: la cubana Ada Elba Pérez y la argentina María Elena Walsh.

Esta chica tan guapa es Ada Elba Pérez (1961-1992), que con 30 años se había convertido en un prodigio de creatividad en muchas áreas. Se definía como una "guajira deslumbrada" y sus canciones son ya clásicos, tanto es así que los niños de la isla llevan años yéndose a dormir con su "Calabacita" en la televisión a las 8 de la tarde. Sus canciones en la voz tan dulce de Liuba María Hevia, son una gozada. Ada murió, como dicen los cronistas en un "accidente de tránsito", en julio del año 92. Quién sabe qué canciones, libros, esculturas y programas de radio hubiera seguido haciendo.

Esta señora engatusada, es María Elena Walsh. Igual así de nombre no os dice nada, pero si os nombro La canción de la vacuna (llegó el doctorrrrrr, manejando el cuatrimotorrrrrr), El reino del revés o La calle del gato que pesca, os suena algo. Bueno, que su obra la difundió en España Rosa León en sus discos y su programa antológico Sopa de gansos, con un jovencísimo David Trueba de guionista. Rosa León fue hace poco recordada por la muchachada en uno de sus "celebrities".

María Elena Walsh era una niña rubia y pecosa a la que Juan Ramón conoció en Buenos Aires con 17 años y un libro de poesía publicado y la invitó a su casa de Maryland. La pobre, no lo debió pasar allí muy bien.
Para mi gusto es excepcional como autora para niños, ya que parte de su idea de que: "Fue revolucionario pensar que la poesía no debía tener contenido didáctico". Sus canciones rozan la perfección entre forma, contenido y muuuuuuucho humor y nonsense que venía de su padre, quien le había cantado Nursery Rhymes, rimas inglesas tradicionales.

P.D.: Hay poesía para niños después de Gloria Fuertes. El libro Versos vegetales de Antonio Rubio es una chulada (si vais a regalar quedaréis muy bien. -Le he cogido a Pablito un libro, es de poesía ¿eh?) En serio, me parece muy majo.

CAJITAS FRUTALES

Para guardar

el bigote de un ratón,

la cáscara

de un piñón.

Para guardar

las burbujitas de un pez,

la cáscara de una nuez.

Para guardar

todas las horas del día,

la cáscara de sandía.

Para guardar

de todo un poco,

una cáscara de coco.